Desayuno sin diamantes |
![]() |
|
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... ladylikeaudrey@hotmail.com
TemasArchivos
Enlaces |
Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2005. CondimentosMe gusta el pescado sin espinas y los hombres con barba, odio la pasta con queso y la gente sin alma. A vecesPodría darse el caso de que fuera de noche todo el día. Guárdame, otra vez, una de tus cajas de cigarrillosTodo es un revoltijo de silencios que saben a panache y a noches sobre la hierba y a finales del mundo en calma, como si fuera la costumbre, aunque sea, sin remedio, lo contrario. La última vez que me gustó un verano fue el siglo pasado (y bien pasado), y nadie lo recuerda, ya ni siquiera yo. Prometo no hacer ruido, pero no aseguro el que no me vaya a mover de la silla, por si acaso. Habrá una fórmula para calcular diferencias, y espero no encontrarla. TiempoExprimiré nubes de fresa y te daré a beber hasta emborracharnos. Seremos tan felices que parecerá verdad. Tiempo IITu y yo somos como las agujas de un reloj, dando vueltas toda la vida y apenas cruzándonos, con suerte, un minuto cada vez. Tiempo (y III)Se me olvidó hacerme inolvidable, aunque igual me encuentras en alguna foto y salta una chispa, como en el champagne. Y una luna menguante o creciente o a medias, como el champagne. Novios IBaraja y corta por donde quieras: Mi prima enfundada en un vestido flamenco y un abanico grande. Demasiado calor para las nueve y media de la noche, demasiada gente y poco aire. Más abanicos y castañuelas, otra prima canta un ave maría, un aleluya y otras más, todas rocieras, con guitarras y algunas faldas de volantes. Cena en un castillo medieval, atravesando pasadizos iluminados con velas y adornados olorosamente con jazmines y ramilletes de mastranto. Al fondo, pianista con pajarita a sueldo. Tan pronto como miras alrededor, las mujeres luchan por llevar el vestido más espectacular y los hombres por perder de vista la corbata. Yo, por pasar haciendo mutis y algunas tías, que casi ni conozco, por saberlo todo de los demás. Es cierto, las bodas son más cortas de lo que me parecían de pequeña y los novios (la pareja) siempre más guapos que entonces. Envidia sana (o sin sanar, aún no lo tengo claro) número uno. MiauNo sé si fui un gato en una vida anterior o lo soy ahora, en esta. |